• La cantautora y escritora yucateca María San Felipe compartió el origen de su obra, marcada por su infancia en el puerto de San Felipe, su formación artística y la creación del espectáculo Por si volvieras. La artista anunció una presentación el 19 de noviembre en el Lunario del Auditorio Nacional, donde interpretará canciones y poemas que recorren las distintas etapas de una pérdida amorosa.

 

María San Felipe nació en San Felipe donde pasó su infancia. La cantautora yucateca vuelve una y otra vez al puerto donde comenzó todo. Entre manglares, madera, silencio y canciones nació una forma de entender la música que hoy desemboca en Por si volvieras, un espectáculo que convierte el duelo en conversación con el público.

Antes de los teatros hubo un malecón. Antes de los aplausos, una niña que esperaba la noche para mirar cómo el cielo y el mar dejaban de tener frontera. María San Felipe habla de ese puerto como quien vuelve a la casa donde todavía siguen guardadas las primeras canciones. No es casualidad que eligiera ese nombre para presentarse ante el público como cantautora y escritora. Dice que ese lugar la sigue acompañando.

La intérprete recordó que comenzó a estudiar danza clásica a los 12 años en Mérida, pero una lesión en los meniscos puso fin a esa etapa. Cuando la danza terminó por una lesión, la música ya llevaba tiempo esperándola. Había escrito desde niña y descubrió muy pronto que las historias también podían cantarse. A los 16 años inició sus primeras presentaciones con composiciones propias, mientras también desarrollaba trabajo en el teatro.

Mérida fue el espacio donde comenzaron los escenarios, pero el origen permaneció en aquel rincón de Yucatán donde aprendió que la belleza también puede encontrarse en una semilla de manglar o en el color de una casa de madera.

Su universo creativo no termina en las canciones. Cada prenda, cada piedra bordada, cada detalle del vestuario guarda una historia que el público quizá nunca descubra. Ella sí la conoce y basta con eso, pues mantienen un significado ligado a las historias que narra en sus canciones.

La artista describió su espectáculo Por si volvieras como una puesta en escena integrada por 10 canciones y 11 poemas que siguen el recorrido emocional de una ruptura marcada por el amor, desde la ilusión inicial hasta la recuperación personal.

María San Felipe explica que entra al escenario después de un largo silencio, convencida de convertirse en un instrumento para la poesía. Nunca sabe en qué verso aparecerá el llanto ni en qué canción la emoción cambiará el rumbo de la función. Esa incertidumbre, asegura, también forma parte del espectáculo.

Antes de cada función dedica alrededor de una hora al silencio y la preparación interior, ya que busca interpretar las obras desde la emoción del momento y no desde una actuación previamente ensayada. El recorrido termina con una promesa: volver a querer. El dolor no desaparece, atravesarlo también forma parte de la vida.

Ese viaje llegará el 19 de noviembre al Lunario del Auditorio Nacional, donde canciones y poemas volverán a encontrarse con un público dispuesto a escuchar una historia que, de una u otra forma, también habla de la suya.

María San Felipe invitó al público a conocer su trabajo mediante su libro Ni que nos quedaran tantos, las plataformas digitales donde está disponible el álbum Por si volvieras, en vivo, así como las publicaciones en TikTok que muestran fragmentos del espectáculo.

Las canciones terminan, los poemas también, pero encuentran eco en públicos tan distintos.  El acierto es que no habla de una historia extraordinaria, sino de una experiencia universal: perder, recordar y volver a empezar. Lo demás ocurre cuando se apagan las luces del teatro y cada quien continúa, en silencio, la conversación que María San Felipe dejó abierta.